jueves, 14 de abril de 2011

Vitaminas y minerales contra el Cancer

Cada día se manifiesta más que no es tanto el paso del tiempo como el metabolismo la causa del envejecimiento y sus enfermedades aliadas.
La ciencia ha documentado que el oxígeno que tomamos del aire para vivir nos provoca el tributo de un estrés oxidativo que deteriora los tejidos celulares. La panacea, resultado de numerosos estudios, está dirigida hacia las vitaminas, como compuestos con actividad más antioxidante. 

A lo largo de la vida, millones de radicales libres bombardean diariamente nuestras células. El hecho de que necesiten tantos años para llegar a ocasionar lesiones o enfermedades se debe a que las enzimas y otros compuestos que produce nuestro propio organismo combaten sin tregua en aras de poder neutralizarlos. La acción de los radicales libres está vinculada con el cáncer; pero la protección contra los radicales libres tiene por aliados a las vitaminas por su efecto antioxidante.
El beta-caroteno y las vitaminas C y E han demostrado su capacidad de proteger contra diversos tipos de cáncer. La mayoría de los antioxidantes naturales se encuentran en alimentos vegetales, lo que explica el carácter saludable de frutas, legumbres, hortalizas y cereales integrales. 

Los estudios sobre antioxidantes naturales se han centrado en diferentes elementos, dentro de los que se encuentran las vitaminas y los minerales, y se ha investigado su papel dentro de enfermedades de máximo impacto en el mundo como el cáncer, las cardiovasculares y otras relacionadas con el proceso de envejecimiento.
Las vitaminas no tienen la misma composición química, pero sí ciertas características. Son nutrientes necesarios en pequeñas cantidades para un metabolismo normal y una buena salud. La mayoría se obtiene a partir de la ingesta de determinados alimentos. 

Vitaminas como escudo anticanceroso
A diferencia de los carbohidratos, grasas y proteínas, las vitaminas no constituyen una fuente energética, sino que sirven como modelos químicos para enzimas relacionadas con el funcionamiento metabólico, la producción de células, la reparación de tejidos y otros procesos vitales.
La vitamina C, y precursores de la vitamina A como los beta-carotenos, son antioxidantes, de ahí que se consideren como protectores de la oxidación de las células, y con ello de enfermedades degenerativas como el cáncer.
La vitamina C o ácido ascórbico ha sido ampliamente documentada. Hoy se conoce como la vitamina del estrés por su asociación con todos los procesos relacionados con el estrés metabólico. Como escudo antioxidante sus necesidades son superiores al resto de las vitaminas, que con solo unos miligramos cumplen con estas funciones.
La vitamina C se halla en vegetales como el bróculi, pepino, col, tomate y pimiento. Estos dos últimos deben consumirse crudos y bien rojos. En frutas se localiza en cítricos, frutabomba, melón y guayaba. 

En la prevención del cáncer están unidas la vitamina C y E, con la particularidad de que esta última se encuentra dentro de las liposolubles. Por consiguiente, todos los alimentos que contengan grasas o aceites serán buenos vehículos para esta vitamina. Solo es sintetizada por los vegetales, que constituyen su fuente primaria. 

La vitamina E se halla en alimentos como el germen de trigo, maíz, frutos secos, cereales, semillas oleaginosas, aceitunas, espinacas y otras hortalizas de hojas verdes, y aceites vegetales como el de maíz, oliva, girasol y soya, fundamentalmente. Este último es uno de los que más cantidades de vitamina E aportan por gramo. 

En el caso de la vitamina A, numerosas historias se han tejido alrededor de su importancia en la dieta y en la prevención de muchas enfermedades, como el cáncer.
La vitamina A o retinol es una vitamina de origen animal. Se fabrica en el cuerpo humano a partir de la pro-vitamina A o beta-caroteno (forma vegetal de la vitamina). El beta-caroteno se transforma en retinol en el cuerpo humano cuando este lo requiere. Nosotros ingerimos el beta-caroteno en los vegetales o la vitamina A ya formada en los alimentos de origen animal.
Las mejores fuentes de beta-caroteno son la zanahoria, acelga, espinaca y otros vegetales verdes, rojos, naranjas y amarillos, consumidos frescos y crudos. 

¿Previenen los minerales los procesos cancerosos?
Las propiedades terapéuticas y preventivas de las vitaminas son conocidas por la población; sin embargo, no ocurre así con los minerales, con sus propiedades, así como la fuente para obtenerlos. 

Los minerales que consumimos en la dieta, conocidos además como oligoelementos, son necesarios en el organismo en cantidades muy pequeñas y son esenciales para conservar la salud. No se han determinado bien sus funciones en el organismo, pero sí se han descrito las disfunciones o enfermedades que pueden acarrear su carencia. Así ocurre en el caso del selenio, cinc, cobre y magnesio para prevenir el cáncer. La inmensa mayoría de los alimentos contienen todos los microelementos necesarios y en cantidad suficiente. 

El selenio es un componente de la enzima antioxidante glutatión peroxidasa, parte esencial de la defensa de nuestro organismo contra los radicales libres. Junto a una serie de otros minerales y vitaminas, forma parte de la principal defensa antioxidante del cuerpo, al proteger células, membranas celulares y ácidos grasos. Aumenta además la producción de glóbulos blancos, neutraliza el efecto de metales pesados y previene las mutaciones.
Por ello es considerado como un mineral fundamental dentro de las defensas antioxidantes del organismo que se enfrenta a la acción de los radicales libres. Muchos dicen que participa también en la disminución de la toxicidad de ciertos herbicidas, hidrocarburos clorados, nitritos y metales pesados. 

Se halla en pequeñas cantidades en alimentos de origen animal como carne y mariscos, además de cereales y frutos secos; pero su concentración varía de acuerdo con el lugar donde se consuma, ya que en cada región la tierra tiene diferentes cantidades de selenio. Hay regiones donde el consumo de selenio es bajo, y es alto el índice de cáncer colorrectal, de próstata y de pulmón. Se ha reconocido que su acción de prevención contra el cáncer se realiza en conjunto con la vitamina E. 

El cinc es un oligoelemento esencial, pues interviene en el metabolismo de proteínas y ácidos nucleicos. Participa en la estimulación de alrededor de cien enzimas y colabora con el sistema inmunológico, entre sus múltiples funciones. Su participación en el metabolismo es lo que le brinda sus propiedades protectoras por ser parte de la defensa antioxidante de la que dispone el organismo. Se encuentra en alimentos de origen animal como las carnes rojas, aves, pescados y mariscos, y en los de origen vegetal como los frutos secos, legumbres y cereales.
El cobre está relacionado con la actividad del sistema inmunológico además de compartir propiedades antioxidantes. Se ha descrito su actividad en dosis adecuadas como protector en procesos cancerosos. Alimentos ricos en cobre son las verduras, legumbres, cereales, frutas, frutos secos, chocolate, además de las carnes y los pescados.
El magnesio es importante en unas trescientas reacciones enzimáticas esenciales. Debido a esos diversos roles, posiblemente existen aún contradicciones con su posible contribución en la prevención y tratamiento de algunas enfermedades. No obstante, el magnesio es parte de numerosas enzimas, algunas de las cuales constituyen potentes antioxidantes en la cadena respiratoria que lleva a la generación de Trifosfato de Adenosina —del inglés ATP— y agua a nivel de la mitocondria. Funciona asimismo en la activación de aminoácidos y en la síntesis y degradación del Ácido Desoxirribonucleico —ADN—. Estos roles lo identifican como un nutriente importante en la prevención del cáncer. Fuentes de magnesio son los frutos secos, cereales integrales, huevos, mariscos y productos lácteos. 

Vitaminas y minerales en la dieta
Al recorrer este trayecto de vitaminas y minerales necesarios para garantizar una protección a través de la dieta, se observa que muchos de los alimentos que los contienen no son de los elegidos para que se incluyan de forma sistemática, quizás por desconocimiento de sus magníficas propiedades o por hábitos incorrectos de culturas y generaciones. Conocer profundamente la composición general de cada alimento, qué elementos contiene, qué protección nos ofrece, y luego incluirlos en nuestra alimentación, nos brindará la satisfacción de comer de forma sabia para vivir a plenitud.
Muchos de esos responsables de la protección como vitaminas, minerales y fitoquímicos, comparten su presencia en alimentos de origen natural como frutas, vegetales y legumbres, fundamentalmente. Por ello cualquier efecto favorable protector siempre dependerá de su esfuerzo conjunto y de otros nutrientes que se encuentran en dietas equilibradas. Todos unidos actúan como un escudo antioxidante y preventivo del que dispone el organismo para garantizar una excelente salud.

miércoles, 13 de abril de 2011

El valor calórico de las Grasas

Las grasas en la nutrición son esenciales para una buena salud pero su exceso no es favorable, pues contribuye al desarrollo de la obesidad y a aumentar el riesgo de enfermedades del corazón, alta presión, diabetes, piedras en la vesícula y ciertos cánceres.

¿Cuáles alimentos y cuánto?
En la actualidad, los expertos en nutrición recomiendan que, de nuestra dieta diaria, tan solo el 30% de las calorías utilizadas provengan de las grasas. (20% en forma de grasas insaturadas y 10% o menos de grasas saturadas)
Usted obtiene un bajo porcentaje de calorías provenientes de las grasas al consumir palomitas de maíz sin aceite, verduras, clara de huevo, arroz y pastas pero un alto porcentaje en las salchichas, la mayonesa, el queso y las aceitunas. Las grasas y los aceites contienen más del doble de calorías por gramo que los carbohidratos o las proteínas.
Es recomendable consumir más cereales, frutas y verduras, que no suelen contener grasa o contiene muy poca y proporcionan mucho menos calorías que los alimentos grasosos. Además, recuerde que su objetivo debe ser seguir una dieta equilibrada con un bajo contenido de grasas totales. Esto significa que ocasionalmente puede comer algunos alimentos ricos en grasas.

El contenido de calorías por cada gramo de grasa es más del doble de las calorías de los carbohidratos y las proteínas:
Valor calórico por gramo:
  • Carbohidratos - 4 calorías
  • Proteína - 4 calorías
  • Alcohol - 7 calorías
  • Grasas/Aceites - 9 calorías
La Grasa en las Dietas
La grasa en la dieta se almacena más fácil como grasa en el cuerpo en comparación a los carbohidratos y las proteínas. La zona de peligro donde se almacena la grasa es la del área del abdomen.
Del total de calorías, se considera saludable ingerir entre el 20 - 30% de calorías provenientes de las grasas.

La etiqueta de los alimentos y el contenido de grasas
La importancia mayor está en saber leer la etiqueta de los alimentos. Hay que identificar la cantidad de servicio y el total de gramos de grasas.
La promoción en la parte del frente de la etiqueta de los alimentos no siempre es la correcta. Debe asegurarse de leer la etiqueta de los alimentos.

Veamos el siguiente ejemplo:

 
Leche entera
Baja en grasas
Por ciento grasa
3.5%
1%
Gramos de grasa en una taza de 8oz
8 gm
2 gm
Calorías
150
100
% calorías de grasa
40%
18%
Con el ejemplo, se observa que casi el 50% de las calorías totales en la leche entera vienen de las grasas, y el por ciento de grasa en la leche entera era menor a 4%.
Los alimentos que le añaden grasas son los siguientes:
  • Los "dressings" de las ensaladas
  • Mayonesa
  • Las frituras debido al contenido de aceite
Ejemplos:
Una papa de (3 gm)
65 calorías
Papas fritas (3 gm)
220 - 275 calorías de
10 - 15 gm grasas
"Potato chips" (5 gm)
450 calorías
30 gramos de grasa

Recomendación: Evitar FREIR los alimentos.
Gracias a las nuevas etiquetas de la mayor parte de los envases es posible saber cuáles alimentos contienen menos grasas que otros. Las etiquetas le informan a usted cuántas calorías de una porción provienen de todos los ingredientes y cuántas provienen de las grasas. Por ejemplo, una taza de 240 ml. de leche entera proporciona 150 calorías de energía y 70 calorías de este total provienen de las grasas por lo que casi la mitad, o un 47%, de las calorías provienen de las grasas.
Organizaciones importantes recomiendan que usted no obtenga más del 30% del total de calorías diarias a partir de las grasas. Algunos expertos en nutrición consideran que en una dieta verdaderamente saludable sólo 20-25% de sus calorías deben proceder de las grasas.

Por ejemplo, usted puede justificar el alto contenido de grasas de la leche entera bebiendo sólo una poca o incluyendo en su dieta muchos alimentos bajos en grasas. Una alternativa mejor es la de beber leche al 2% (35% de calorías de las grasas), leche al 1% (23% de calorías de las grasas) o leche descremada (0% de las grasas). La gráfica anexa le muestra a usted otros alimentos bajos en grasa que le ayudarán a disminuir su consumo total de grasas. Menos del 30% de las calorías totales que proporcionan estos alimentos provienen de las grasas. Los otros alimentos de la gráfica deben ser consumidos en porciones más pequeñas o menos a menudo.

Recomendaciones
Algunos alimentos contienen poca o mucha grasa, dependiendo de factores como la elaboración. Por ejemplo, el contenido de grasa de quesos, pescado, res, pastelillos y tentempiés varía considerablemente, como lo indica la gráfica.
Por tanto, es recomendable leer las etiquetas de los alimentos cuidadosamente porque permiten que usted elija productos bajos en grasa o sin grasa e identificar los alimentos que contienen mucha grasa. De este modo, podrá decidir cuáles son los alimentos cuyo consumo debe disminuir, especialmente si usted planea preparar los alimentos. De esta manera, usted podrá llevar una dieta total que sea más baja en grasas y más adecuada para su salud.

Además, recuerde que las grasas contienen más calorías que las cantidades equivalentes de carbohidratos o de proteínas. Por esta razón, si desea bajar de peso, no unte mantequilla ni mantequilla de cacahuate (unas 120 calorías por cucharada) en el pan. La jalea es una mejor alternativa para untar porque no contiene grasa y proporciona sólo 50 calorías por cucharas, o el puré de manzana, que está libre de grasas y contiene sólo 37 calorías.

martes, 12 de abril de 2011

El control de las golosinas

La sociedad en general empuja hacia una actitud que privilegia el placer y el consumo por sobre la salud. Esto ha llevado a que la golosina pase de ser un alimento consumido en ocasiones o lugares especiales, a un alimento de consumo habitual o diario.
 
El mundo de la golosina engloba un sinfín de alimentos de pequeños tamaños, elaborados industrialmente a base de azúcar, y del que forman parte de su composición una variedad amplísima de ingredientes y aditivos, saborizantes, colorantes o emulsionantes. Los niños son los destinatarios principales de la mayoría de estos productos.

Europea, EEUU y Venezuela, han supuesto la prohibición de determinadas golosinas, pone de manifiesto de que, además de contener en algunos casos sustancias prohibidas o estar inadecuadamente etiquetados, adolecen de «ilegalidad» por su falta de seguridad para los niños. En estos supuestos, una interpretación amplia de las normas de seguridad alimentaria y las de consumo, pueden determinar la prohibición de una golosina por su potencial peligro, aunque su comercialización estuviera con anterioridad permitida. 

Contenidos poco dulces
El etiquetado de seguridad del envoltorio de muchas golosinas acostumbra a ser insuficiente para prevenir riesgos en los más pequeños. En marzo de 2004, la Comisión Europea prohibió la comercialización de unas golosinas elaboradas a partir de gelatina. La razón de tan drástica medida se debió, por un lado, al riesgo potencial de que las citadas golosinas pudieran provocar la asfixia de los niños, atendiendo a su tamaño, forma y consistencia; y por otro, a la prohibición de determinadas sustancias presentes en el producto final (aditivos que estaban prohibidos en la UE).
En el continente americano, en abril de 2004, tanto en EEUU como en Venezuela, sus autoridades sanitarias se vieron en la obligación de adoptar medidas por la venta de productos potencialmente peligrosos. 

En EEUU, la FDA (la Agencia estadounidense de Alimentos y del Medicamento) emitió un comunicado por el que informaba que los dulces con polvo de chicle y de tamarindo importados desde México presentaban riesgos de contaminación por plomo, aconsejando que los niños evitaran su consumo. Algunos ejemplos de estos productos eran las paletas cubiertas con chicle y mezclas de polvo de sal, limón y condimentos de chicle que se venden como refrigerio. Por otro lado, indicó que las golosinas que contienen tamarindo, una sustancia muy popular en México, podrían contaminarse con plomo si se venden en rústicos envases esmaltados de cerámica que desprenden este metal. 

A fin de evitar las graves consecuencias que se pueden derivar por una ingesta excesiva de plomo, la FDA se puso a disposición de las autoridades mexicanas y de la industria alimentaria para solventar este problema; y apuntó que eran precisos planes para reforzar las medidas legales contra la contaminación de plomo. 

Por su parte, en Venezuela, el Ministerio de Salud y Desarrollo Social procedió a decomisar 25 productos del tipo golosinas por carecer del preceptivo registro sanitario y por incumplir la legalidad vigente, especialmente por lo que respectaba al etiquetado de los productos. La medida se completó con una información adicional a la población para que comprobaran que las golosinas cumplían con las normas obligatorias en materia de etiquetado, que es la primera información que el consumidor puede obtener con respecto al producto que pretende adquirir.
Algunas de estas golosinas eran de origen español, y las faltas detectadas consistían en la omisión de la identificación del importador, del fabricante, de la lista de ingredientes en su etiquetado, e incluso, en la presencia de sustancias no permitidas en aquel Estado.
Las autoridades venezolanas analizan muestras de forma preventiva, y según su resultado, proceder a su destrucción o a la imposición de las multas que correspondan a sus distribuidores. 

Regulando el consumo
La reglamentación técnico-sanitaria que regula la elaboración, circulación y comercialización de caramelos, chicles, confites y golosinas no tiene en cuenta específicamente el hecho evidente de que la mayoría de sus consumidores son niños y niñas de corta edad, y de que los mismos acuden a los puntos de venta para adquirir directamente del comerciante las golosinas que ellos mismos eligen.

Por otro lado, si atendemos a la mayor vulnerabilidad que niños y niñas pueden presentar en caso de una ingesta excesiva de algunos de sus componentes, especialmente aditivos y azúcares, puesta de manifiesto por diferentes estudios científicos.
Podremos observar que la responsabilidad de cumplimentar con todos estos aspectos se trasladan de forma directa al fabricante, que ha de controlar el riesgo que pueda presentar su propio producto con carácter previo a su comercialización e informar adecuadamente al consumidor. 

Del mismo modo, padres, tutores y educadores de los menores tienen su propia parcela de responsabilidad, debiendo informar y formar a éstos sobre una ingesta responsable de golosinas, que sea la más adecuada a su edad, constitución y características fisiológicas, controlando lo que consumen y sus cantidades, a pesar de que los mismos se comercialicen lícitamente. 

Factores que inciden en la adquisición de golosinas
  • Modelos acerca de la alimentación transmitidos por la educación preescolar y escolar
  • Educación nutricional por los equipos de la salud
  • Medios de comunicación
  • Publicidad
  • Educación
  • Percepciones sensoriales
  • Contexto en el que se produce la situación de alimentación
  • Estado de salud
  • Recursos económicos
  • Red social a la que se pertenece
Otros factores importantes en esta evolución son la decreciente disponibilidad de tiempo de la madre para preparar comidas o colaciones y la asistencia del niño a jardín infantil, donde este tipo de alimentos son introducidos en colaciones y celebraciones.
Hoy se valora la autonomía e independencia temprana de los niños, se les da dinero desde pequeños, teniendo la posibilidad de tomar decisiones en su alimentación.

Otro factor cultural que incide en la definición de una dieta saludable es la percepción de la imagen corporal apropiada o saludable. En el caso de los niños pequeños se prefieren los niños "gorditos" como signo de salud o protección frente a eventuales enfermedades. 

Tendencias del mercado
El principal producto demandado son los caramelos, cuya participación en ventas constituye entre un 65% y un 70 %, siendo los de goma los más solicitados, seguidos de los duros clásicos y los balsámicos, situándose en último lugar los de palo. Los chicles, con un porcentaje del 20%-30%, son los segundos productos más demandados, siendo los de mayor venta los denominados «sin azúcar», si bien los «masticables» tienen un mayor nivel de producción. El resto de productos de confitería tan sólo representan un 5%.
Por lo que respecta a las estrategias globales de las multinacionales, se señala que en la actualidad éstas dirigen sus estrategias globales a una producción de líneas sin azúcar, que les permiten un mayor valor añadido, más posibilidades de expansión entre el consumidor adulto y mejores resultados.
La línea que separa el mundo de los niños y el de los adultos por lo que respecta a las golosinas es cada vez más difusa, especialmente por lo que hace referencia a los chicles, que se perciben y comercializan en ocasiones asociados a cierta funcionalidad (higiene bucal, prevención de caries o efecto blanqueador), y que en algunas ocasiones se asocian como instrumentos eficaces para combatir la ansiedad o la sensación de hambre.
No cabe duda, en este sentido, que el consumo de chicle está más asociado con los adultos que el resto de confites y caramelos, que se asocian habitualmente con consumidores infantiles. 

Impacto en la salud
La prevalencia de obesidad infantil se ha duplicado en los últimos 10 años. Es aún discutido el impacto, de las golosinas en la salud de niños y adolescentes.
Existen estudios que avalan la hipótesis de una relación entre el incremento en el consumo de golosinas y colaciones con el aumento en la densidad total de energía consumida, tanto en adultos como en niños. Se propone una conexión entre los patrones de consumo de snacks, el incremento en la densidad de energía de los alimentos consumidos y una alteración de la sensación de saciedad, con un sobreconsumo pasivo de energía y un incremento en la obesidad. Sin embargo, estudios realizados, no logran establecer diferencias en el consumo de golosinas entre obesos y no obesos. Esto puede deberse a las dificultades metodológicas para determinar la ingesta de este tipo de alimentos ya que muchas veces no son reportados.
Comparados con las comidas normales, las golosinas incrementan la densidad energética y la proporción de energía proveniente de la grasa e hidratos de carbono, mientras que son deficientes en otros nutrientes.

Concluyendo, en el consumo de golosinas infantil se da una fuerte tensión entre la industria que las produce y las necesidades nutricionales del niño. Se piensa que se tiene poder de decisión sobre lo que se come o se da a los hijos, sin embargo, es la industria la que está decidiendo en forma significativa qué es lo que quiere vender y su producción está en función de aquello que les genere mayores ganancias. Se ha llegado a la paradoja, en el caso de las golosinas que traen aparejadas un alto costo del envase en comparación con el valor del contenido, que en vez de comprar alimentación se está comprando imagen o entretención.

lunes, 11 de abril de 2011

Alimentación y Celulitis


La CELULITIS no es solamente un problema estético, sino que se trata de una enfermedad metabólica caracterizada por una alteración de las células del tejido adiposo ( adipocitos ), las que , al no producirse en ellas el drenaje adecuado, se inflaman, aumentan de tamaño y adquieren más rigidez de lo normal, causando por compresión un problema circulatorio y linfático, además del consecuente problema estético. Constituye una dolencia muy habitual entre las mujeres, y una de las principales fuentes de preocupación personal, dado que la mayoría suelen padecerla a partir de la adolescencia. 

SÍNTOMAS:
- Sensación de pesadez en las piernas por estancamiento de los líquidos,hormigueo. acumulación de material de desecho en las células o simplemente asintomática
( Celulitis edematosa)
- Formación de los nódulos, Persistencia de las marcas de presión de los dedos sobre la zona afectada. Incapacidad de deslizamiento suave de los dedos sobre la zona enferma.
( Celulitis fibrosa)
- Aparición, generalmente en la parte lateral de los muslos y en las mismas nalgas, de unos abultamientos irregulares de la piel ( Lo que se conoce como piel de naranja).
( Celulitis esclerótica )

CAUSAS:
- Hormonales. Una producción hormonal superior a lo normal puede desencadenar o empeorar la celulitis. Estos cambios hormonales se producen en momentos determinados de la vida de la mujer, como pueden ser el embarazo o la pubertad. La ingestión de productos con contenido hormonal, como los estrógenos de las píldoras anticonceptivas, pueden llevar a desencadenarla o empeorarla.
- Herencia: Tienen una predisposición natural a padecer esta enfermedad aquellas personas cuyos ascendientes la sufrieron. Se tendría que vigilar la alimentación desde la infancia a aquellas personas que muestran esta predisposición especial por herencia.
- Falta de ejercicio: El sedentarismo puede ser una de las causas que la empeoren. El ejercicio, ademas de eliminar grasa, es una buena manera de activar la circulación y conseguir mejorar el metabolismo de las grasas. Además, una buena manera de atacar la enfermedad es aplicar habitualmente masajes que drenen la linfa de la zona afectada.
- El estrés: La tensión acumulada en el cuerpo puede producir una falta de calidad en la circulación periférica con la consiguiente perdida de riego sanguíneo que impide la eliminación de los materiales de deshecho.
- Alimentación: Una alimentación inadecuada, demasiado rica en calorías, conlleva la aparición de la obesidad, con la consiguiente acumulación de tejido adiposo que favorece el empeoramiento de la celulitis. Cabe resaltar, sin embargo, que obesidad no es lo mismo que celulitis. Incluso mujeres muy delgadas pueden presentar esta enfermedad. Existe una relación bastante directa entre el consumo de sal y la celulitis. La sal ayuda al cuerpo a retener líquidos, por lo tanto una dieta baja en sodio y con abundante ingestión de agua facilita la eliminación de los nódulos celulíticos.
- Vestido inadecuado: Utilizar un vestido no adecuado, demasiado apretado al cuerpo puede hacer disminuir la corriente sanguínea,favoreciendo la retención de líquidos.

TRATAMIENTO:
El tratamiento convencional de la celulitis ofrece pocas soluciones a este problema. Se aconseja el control de la obesidad y la práctica de algún ejercicio para disminuirlo.
En los casos más graves, cuando la persona que la sufre esta de acuerdo, puede recurrirse a la liposucción o extracción de los sobrantes de grasa con una operación quirúrgica.
El tratamiento natural de la celulitis supone la aceptación de una dieta adecuada, la aplicación de masajes drenantes y una fitoterapia adecuada como claves principales para impedir la aparición de esta anomalía o mejorarla.

 
La alimentación juega un papel muy importante en la prevención y cura de la celulitis. Se ha comprobado que las personas con celulitis tienen problemas de acumulación de líquidos en el interior de las células causadas por un insuficiente drenaje linfático. Igualmente hay una relación muy clara entre la obesidad, el estreñimiento o el mal funcionamiento del hígado y la celulitis. Así pues, para el tratamiento de la celulitis tenemos que tener en cuenta los siguientes alimentos: 
- Alimentos que sea capaces de estimular el drenaje linfático.
- Alimentos que prevengan la obesidad o ayuden a adelgazar
- Alimentos que prevengan el estreñimiento o favorezcan la eliminación de heces.
- Alimentos que estimulen el hígado.

ALIMENTOS QUE SE UTILIZAN PARA DRENAR EL ORGANISMO
En la dieta de una persona con celulitis ha de tener en cuenta a la hora de eliminar líquidos sobrantes aquellos alimentos que sean ricos en potasio y bajos en sodio. El aumento de sodio ( sal común) en el organismo conlleva la capacidad de las células en aumentar su nivel de agua, mientras que el potasio contrarresta los efectos del sodio y produce un liberación de líquidos. Una dieta rica en alimentos que contienen mucho potasio favorecerá la disminución de la celulitis o podrá prevenir su aparición. Son alimentos ricos en potasio: los plátanos, las coles de Bruselas, las patatas, las calabazas, las zanahorias, los melones, etc. Son especialmente recomendables los alimentos con poca sal. , al mismo tiempo que tendrían que reducirse los alimentos con mucha sal. 
Son especialmente interesantes alimentos que contengan vitamina C vitamina E y flavonoides. Estos componentes previenen la oxidación de los capilares sanguíneos que riegan las células adiposas. Comiendo alimentos ricos en estas vitaminas constituirá una buena manera de aumentar el riego sanguíneo que ayudará a eliminar líquidos sobrantes que son los principales causantes de la famosa " piel de naranja " de la celulitis. Comer naranjas u otros cítricos frenará el avance de la celulitis y ayudará a eliminar el exceso de nódulos adiposos.
Una buena manera de estimular la eliminación de líquidos es realizar un día a la semana una dieta a base de zumos desintoxicantes, como el zumo de uva, el zumo de zanahoria, o el zumo de tomate.

ALIMENTOS QUE AYUDAN A ADELGAZAR
La sustitución de alimentos muy calóricos por otros más ligeros, junto con la practica de algún ejercicio habitual acorde a las posibilidades de cada persona, constituyen las armas más adecuadas para perder peso lo que será de buena ayuda en la disminución de la celulitis. La mayoría de las verduras y hortalizas son alimentos que contienen muy pocas calorías al mismo tiempo que aportan muchas vitaminas y minerales. Las legumbres pueden constituir un plato muy interesante por su poder saciante y por la cantidad de fibra que aportan. De postre resulta ideal el consumo de frutas, ricas en azúcares naturales y líquidos que quitan el hambre y ayudan a eliminar grasa.

ALIMENTOS QUE SE UTILIZAN PARA ELIMINAR LAS HECES
La ingestión de alimentos con mucha fibra, además de reducir la sensación de hambre, proporcionaran el peristaltismo necesario para la eliminación de residuos sobrantes del intestino. La fibra constituye un elemento desintoxicante muy adecuado para la prevención o el tratamiento de la celulitis.

ALIMENTOS QUE AYUDAN A LIMPIAR EL HÍGADO
El hígado constituye el filtro del organismo. Ayudar al hígado a eliminar toxinas es una buena manera de hacer que este funcione mejor. Un hígado sano ayuda a disminuir la formación de celulitis.
Entre los alimentos especialmente destacados para el hígado mencionaremos: Las alcachofas, las manzanas, las peras, los ajos y las cebollas, la avena.

A continuación tenemos un ejemplo de dieta típica contra la celulitis. Aunque solamente figure un día se puede mantener durante unos días si cambiamos los ingredientes de cada grupo. Los asteriscos muestran el tipo de plato y los paréntesis la opción a escoger. Resultaría conveniente un día a la semana hacer una dieta depurativa tan solo con zumos de frutas. 

Dieta típica contra la celulitis
Desayuno:
-Leche descremada
- Un vaso de zumo de fruta ( naranja, manzana, melocotón, uva o fresa )y una infusión de alguna de las plantas diuréticas.
Almuerzo:
-Zumo ( naranja, manzana, melocotón, uva) o dos mandarinas.
- Una rebanada de pan integral
Comida:
- Ensalada variada a voluntad ( lechuga, zanahoria, apio, pepino, tomate, unos granos tiernos de maíz) aliñada con aceite de oliva, una alcachofa cruda partida y con algunos frutos secos ( nueces, avellanas, almendras, etc)
- Plato de legumbres ( soja, lentejas, habichuelas, garbanzos, guisantes, etc)
- Una rebanada de pan integral con 100 o 125 g de tofu. ( Para las personas no vegetarianas se puede sustituir el tofu por la misma cantidad de carne (pollo, pavo, ternera o cerdo magro) o de pescado blanco ( merluza,
Merienda:
- Una pieza de fruta
Cena:
- Verduras solas o combinadas al horno ( pimientos, patatas, berenjenas , cebollas y alcachofas)
- Una rebanada de pan integral
- Una infusión de alguna de las plantas diuréticas.


EN DEFINIDAS CUENTAS...
Controlar la celulitis requiere prevención y constancia. La primera medida a tomar es la de adoptar una adecuada alimentación ya que existe una estrecha relación entre la cantidad de toxinas acumuladas en el cuerpo y la aparición de celulitis.

En general, los alimentos más idóneos son los que aporten pocas calorías y posean propiedades diuréticas, favoreciendo así la actividad de los riñones. Hay que comenzar por restringir el consumo de alcohol, café, dulces y sal; los tres primeros porque dificultan el trabajo depurativo del hígado y en el caso de los dulces contienen azúcares simples de rápida absorción. En cuanto a la sal, porque favorece la retención de líquidos; es recomendable sustituirla por limón y hierbas aromáticas. Además evitaremos las grasas animales saturadas (mantequilla, embutidos) y comeremos sobre todo alimentos ricos en fibra como legumbres, frutas, verduras y cereales integrales.

Deberemos cocinar con aceite de oliva en proporciones moderadas y beber entre comidas al menos dos litros de agua. Y no abusar de la fruta. Lo ideal es ingerir no más de dos piezas al día. En cuanto al pan, siempre integral y en cantidades discretas. Y los lácteos, recomendables por su aporte de calcio, han de ser desnatados.

Junto a la dieta, el ejercicio juega también un papel importante. Andar, montar en bicicleta o correr tonifican los músculos de las piernas y las caderas. Junto a pesas y masajes son los más recomendados para combatir el problema. Las nalgas y piernas pueden resultar, asimismo, muy favorecidas por la práctica de la natación.


Y no olvide el remedio casero pero eficaz de alternar baños de agua caliente y fría durante quince minutos en las piernas -o en todo el cuerpo- para estimular la circulación . Si le duelen las piernas o los tobillos se hinchan después de una jornada laboral los baños aportan una gratificante relajación que no debería pasar por alto. La terapia puede complementarse introduciendo las piernas en agua con sal yodada. Si tiene varices, este tipo de baños son imprescindibles.

viernes, 8 de abril de 2011

Emociones, Alimentación y Stress

El estrés se produce cuando los sucesos de la vida, ya sean de orden físico o psíquico, superan nuestra capacidad para afrontarlos.
 
Aunque puede afectar a todos los órganos y funciones orgánicas, sus efectos se concentran sobre el corazón y sistema cardiovascular, que se ve obligado a trabajar de forma forzada, y sobre el sistema inmunitario, que reduce su efectividad lo que provoca una baja en las defensas contra las infecciones, y probablemente también contra otras enfermedades.

Sintomas y Etapas del Stress
Uno de los primeros síntomas en aparecer es el nerviosismo, un estado de excitación en el que el sistema nervioso responde de forma exagerada o desproporcionada a estímulos considerados normales. El consumo de tabaco, o de alcohol y café u otras sustancias estimulantes, son la causa más común de nerviosismo y falta de equilibrio en el sistema nervioso.
La ansiedad también suele ser punto común en personas que se sienten "estresadas". Se trata de un trastorno psícosomático, que comienza afectando a la mente pero acaba repercutiendo sobre diversos órganos del cuerpo, produciendo taquicardia, dolor de estómago, colon irritable (alternancias entre estreñimiento y diarrea), etc.

Se han identificado tres etapas en la respuesta al estrés. En la primera etapa, alarma, el cuerpo reconoce el estrés y se prepara para la acción, ya sea de agresión o de fuga. Las glándulas endocrinas liberan hormonas que aumentan los latidos del corazón y el ritmo respiratorio, elevan el nivel de azúcar en la sangre, incrementan la transpiración, dilatan las pupilas y hacen más lenta la digestión. En la segunda etapa, resistencia, el cuerpo repara cualquier daño causado por la reacción de alarma. Sin embargo, si el estrés continúa, el cuerpo permanece alerta y no puede reparar los daños.
Si continúa la resistencia se inicia la tercera etapa, agotamiento, cuya consecuencia puede ser una alteración producida por el estrés. La exposición prolongada al estrés agota las reservas de energía del cuerpo y puede llevar a situaciones extremas. Ciertos tipos de jaqueca y dolor de cara o espalda, el asma, úlcera pépticas (ver capítulo de Ulcera), hipertensión, asma y estrés premenstrual, son ejemplos de alteraciones relacionadas con el estrés. Además, el estrés emocional puede causar o empeorar muchos trastornos de la piel, desde picores, cosquilleo y dolor hasta los que producen sarpullido y granos.

Alimentos Aconsejados
Leche y lácteos: Leche, yogures y otras leches fermentadas, productos lácteos no excesivamente grasos o dulces (cuajada, petit suisse) y quesos.
Carnes, pescado, huevos y derivados: Todo tipo, preferir las carnes menos grasas.
Cereales, patatas y legumbres: Todos, preferiblemente los cereales y derivados integrales. Muesli o cereales de desayuno integrales.
Verduras y hortalizas: Todas, al menos una ensalada al día.
Frutas: Todas, frescas o desecadas, bien lavadas; al menos una pieza al día rica en vitamina C.
Bebidas: Agua, caldos desgrasados, zumos, jugos de hortalizas, infusiones relajantes (pasiflora, tila, espino albar, melisa, valeriana, verbena…), bebidas de malta.
Grasas: Aceites de oliva y semillas (girasol, maíz, soja...), mantequilla o margarina vegetal. Frutos secos.
Otros productos: Germen de trigo, levadura de cerveza (como complementos).

 
Alimentos Permitidos (Consumo moderado y ocasional)
Leche y lácteos: Productos lácteos más calóricos (flan, natilla, arroz con leche).
Carnes Semigrasas y derivados cárnicos semigrasos (salchichas y hamburguesas comerciales), jamón serrano y york, fiambre de pollo y pavo.
Bebidas: Descafeinado, zumos comerciales, néctares y refrescos no excitantes.
Otros productos: Bollería sencilla, galletas tipo María, mayonesa, bechamel, snacks dulces y salados.

Alimentos Limitados (consumir de forma esporádica o en pequeñas cantidades)
Leche y lácteos: Leche condensada, lácteos enriquecidos con nata, quesos grasos.
Carnes grasas: Grasas, vísceras y charcutería (embutidos, patés y foie-gras).
Cereales: Bollería rellena, productos de pastelería y repostería.
Bebidas: Bebidas alcohólicas, estimulantes (café, té, refrescos con cafeína, extractos de guaraná, gingseng).

La Respuesta Médica
Los psiquiatras, psicólogos y otros especialistas coinciden en afirmar que lo mejor para evitar determinaciones drásticas, de las que después uno se puede arrepentir, es buscar ayuda profesional.
Pero lo primero de todo es identificar el estrés.Los expertos aseguran que si la persona se siente identificada con los siguientes puntos, puede que padezca estrés:
A nivel emocional y mental: Dificultad para conciliar el sueño; falta de concentración; pensamientos de tipo obsesivo, ideas repetidas en la cabeza; irritabilidad; estado de tensión fuerte; olvido de cosas; ansiedad; temores irracionales; cambios de temperamento; hiperactividad; soledad (se siente solo aunque esté acompañado); pesadillas; ideas de culpabilidad; y preocupación excesiva.

A nivel físico: presión alta; crujir de dientes; problemas digestivos; catarros; cambios de peso; dolores de cabeza; estómago oprimido; tensión en las mandíbulas; abuso de alcohol, tabaco…
Cuando se presentan los síntomas, lo adecuado es buscar una solución inmediata. Se puede acudir a sus propios recursos, es decir tomarse pequeños descansos. (Los descansos van desde altos en la jornada laboral, hasta mini vacaciones que permitan un cambio de panorama en la rutina diaria).
También se puede cambiar la dieta y decidirse por otra más saludable y comenzar a realizar ejercicio de manera regular. Pero si al poner en práctica dichos recursos no hay solución, entonces es necesario acudir a un profesional de salud mental. Se puede acudir a un psiquiatra, psicoterapeuta o a un psicólogo. Dependiendo de cada caso, se prescribirán medicinas o se recurrirá a otros medios como la relajación y el diálogo.Cabe destacar que consultar un trabajador social clínico, un terapeuta o un psicólogo no es tan costoso como se cree.

La Respuesta Dietética
La dieta varía en función de los síntomas. Por otro lado, es necesario alimentar correctamente al cerebro. Este órgano sólo representa un 2% o un 3% del peso corporal total, pero es responsable del consumo de un 20% de la energía que extraemos de los alimentos. Su principal fuente energética son los hidratos de carbono (glucosa).
Si el aporte es insuficiente, obtiene energía a partir de otros elementos como proteínas y grasas, aunque esto último no es conveniente ya que se producen alteraciones en el metabolismo corporal. Para mantener bien nutrido al cerebro no es preciso aumentar el aporte de calorías, pero sí cuidar especialmente el aporte de determinados nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del sistema nervioso (transmisión de impulsos, transporte de oxígeno a las células).
Estos nutrientes intervienen directamente en la concentración, la memoria, el rendimiento intelectual y el estado de ánimo y son: vitaminas del grupo B (tiamina, niacina, piridoxina, B12 y ácido fólico), vitamina E, determinadas sales minerales (potasio, magnesio y zinc), oligoelementos (litio, silicio, selenio y cromo) y ácidos grasos esenciales.
Es infrecuente que se produzcan déficits de oligoelementos, ya que el cuerpo los necesita en cantidades muy pequeñas y se encuentran ampliamente distribuidos en la naturaleza.La carencia de vitamina B1, por ejemplo, produce irritabilidad nerviosa y depresión, y la de B6, nerviosismo y fatiga; el déficit de magnesio produce nerviosismo y ansiedad. Los ácidos grasos insaturados, como el linoleico que predominan en los frutos secos y aceite de semillas, son necesarios para el desarrollo del sistema nervioso.

Recomendaciones Dietéticas
Seguir las recomendaciones de dieta equilibrada para asegurar que no se produzca ningún déficit.
Respetar los horarios de las comidas sin saltarse ninguno de un día para otro. Comer a horas regulares, para evitar descensos bruscos en el nivel de glucosa en sangre.
Comenzar el día con un buen desayuno, para evitar la hipoglucemia (descenso de azúcar en sangre), que suele producirse a media mañana, lo que provoca nerviosismo e irritabilidad.
Las cenas copiosas o la ingestión de grandes cantidades de líquido antes de acostarse pueden alterar el sueño. Lo aconsejable, tanto para facilitar el sueño como la digestión, es no tomar alimentos en las 2 ó 3 horas anteriores a acostarse.
¡Ojo con las dietas desequilibradas de adelgazamiento!, en las que se produce una menor ingesta de hidratos de carbono, vitaminas y sales minerales, nutrientes que participan en el buen funcionamiento del sistema nervioso.
En caso de insomnio, una infusión relajante o leche caliente antes de acostarse ayudan a conciliar el sueño.

¿Cómo Cocinar y Condimentar?
Utilizar todo tipo de preparaciones culinarias. Preferir aquellas menos grasas: planchas, parrillas, asados (horno, papillote), microondas, cocciones en agua (vapor, hervido, escalfado).
Utilizar moderadamente los fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados (desgrasar en frío).
Se pueden emplear diversos condimentos: albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano, perejil, pimienta y pimentón.
El vinagre y el aceite (oliva y semillas) pueden ser macerados con hierbas aromáticas.
En la elaboración de salsas, los vinos u otras bebidas alcohólicas como ingrediente flambeados pueden hacer más sabrosas diversas recetas.

Además… (no todo es comer)
Dormir suficiente número de horas y de forma regular. Acuéstese y despiértese cada día a la misma hora.
Establezca una rutina agradable para ir a la cama. La habitación debe estar oscura y la cama debe ser confortable.
Los ejercicios de relajación y la meditación pueden ser útiles para conciliar el sueño..
Antes de acostarse dedique habitualmente un tiempo para "preocupaciones". Esto le ayudará a controlar pensamientos esporádicos que puedan perturbarle el sueño.
Practicar algún deporte, especialmente la marcha o caminata, de forma regular favorece e incrementa la profundidad del sueño. Sin embargo el ejercicio justo antes de dormir puede ser perturbador.
Evitar hábitos tóxicos como el tabaco y el alcohol.

Preguntas con Respuesta
¿Es recomendable tomar suplementos poliminerovitamínicos en caso de estrés?
El estrés implica un gran desgaste físico y mental, y por tanto puede ser recomendable la toma de ciertos suplementos de vitaminas y minerales siempre bajo la supervisión o asesoramiento de un especialista.
De todos modos, hay que tener en cuenta que ciertas marcas comerciales incluyen extractos de ginseng, guaraná (muy rico en cafeína), ambos excitantes que pueden empeorar las situaciones de nerviosismo o ansiedad que generalmente se asocian al estrés.
Así mismo, podemos encontrar bebidas denominadas 'energéticas', muchas de las cuales son estimulantes ya que contienen ginseng y guaraná, por lo resultan tan desfavorables como el café o el té fuertes.

Debate, Hablan los Científicos
Los médicos han reconocido desde hace tiempo que las personas son más proclives a enfermedades de todo tipo cuando están sometidas a un gran estrés.
Acontecimientos negativos, tales como la muerte de un ser querido parecen causar el suficiente estrés como para reducir la resistencia del cuerpo a la enfermedad. Sin embargo, circunstancias positivas, tales como un nuevo trabajo o el nacimiento de un bebé en casa, también pueden alterar la capacidad normal de una persona para resistir la enfermedad.
Por otra parte, aunque el estrés puede ejercer alguna influencia sobre cualquier enfermedad, los científicos atribuyen al menos parte de este efecto a la historia evolutiva humana, argumentando que cuando había que vivir con constantes amenazas físicas por parte de animales salvajes y otros elementos, así como de otros individuos, el cuerpo evolucionó ayudando a gestionar estas presiones físicas.
El corazón late más deprisa, aumenta la presión de la sangre y otros sistemas corporales se preparan para enfrentarse a la amenaza. Cuando alguien reacciona físicamente para salir de una amenaza, estos sistemas retornan a la normalidad. Huir o luchar, denominadas reacción de agresión o fuga, son dos formas acertadas de combatir muchas amenazas físicas. Sin embargo, el problema surge cuando el cuerpo está preparado para enfrentarse al peligro pero no puede hacerlo.
Quedar atrapado en un atasco de tráfico, por ejemplo, puede hacer que el cuerpo se prepare para una respuesta de agresión o fuga, pero cuando no se puede tomar ninguna acción, los sistemas corporales permanecen hiperactivos. La repetición de experiencias similares de naturaleza frustrante puede crear estados tales como la hipertensión.